Las cinco direcciones

Una página para compararlas y elegir. Cada dirección se muestra viva —no una captura—, en escritorio y en teléfono, con la misma pantalla: la portada.

Todo lo que ves acá es de demostración

Las seis unidades, sus precios, sus ofertas y sus fotos son inventados para poder comparar direcciones: ninguna es una oferta de verdad. Lo que sí es real en las cinco es la fórmula del precio, que corre con el cálculo del motor y se repinta cada 15 segundos.

Las cinco muestran la misma pantalla —la portada con su listado— y el mismo contenido obligatorio, palabra por palabra. Lo que cambia es el mundo: paleta, tipografía, estructura, la forma de mostrar la cifra que baja y cómo se monta el personaje. Las cinco tienen cara clara y cara oscura, y ninguna es un volteo automático de la otra: cada una declara qué material cambia de noche y por qué. El razonamiento de cada una, con su tabla de contraste medido en los dos modos, está en direcciones.md.

Claro y oscuro, en las cinco a la vez

Este interruptor manda sobre los diez marcos de abajo. Comparar dos mundos en modos distintos no compara nada.

Qué mirar en cada una

  1. La cifra bajando: ¿se entiende que baja sola, sin leer nada?
  2. La letra chica: ¿la falla informada se lee, o se esconde?
  3. El teléfono: ¿aguanta seis publicaciones sin volverse un muro?
  4. La suegra: ¿el personaje cabe en ese mundo o lo pelea?

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